Mateo 19, 16-22
El mal del joven rico no fue el serlo, sino el ponerlo en primer lugar, como si fuera su dios.- Él era bueno y probablemente lo haya seguido siendo, porque Jesús, que lo invitó a seguirle, seguramente lo miró con una mirada que no podrá olvidar: una mirada de amor, porque era bueno. Lo invitó a ser mejor y talvez creyó que, sin su dinero, no podría lograrlo y por eso se retiró entristecido. No alcanzó a leer en la mirada del Señor esa promesa de ayuda y de misericordia que pueden hacer posibles todas las cosas. Tengamos o no bienes materiales podemos, no sólo ser buenos, sino ser mejores. Sólo no dejemos que esos bienes ocupen un lugar que no les corresponde en nuestro corazón, ya que ese lugar, el primero, debe estar reservado siempre para Dios y para los demás. Permitir que eso ocurra es adorar otros dioses, unos falsos y efímeros dioses.
Propósito: Hoy procuraré tener a Dios en primer lugar en todas las cosas que emprenda.
¡ FELIZ DÍA, JESÚS VIVE Y YO LO CREO Y LO PROCLAMO !
Lunes. Agosto 20 de 2018
J. RUIZ
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