Marcos 8, 1-10
Cuando Jesús siente compasión por los necesitados llama a sus discípulos.- !Como si Él necesitara que alguien le ayudara¡ Pero quiere que nosotros, que nos decimos sus discípulos, le ayudemos con nuestros pocos "panes" - talvez la oración, la lectura vivida de la Palabra, visita a un enfermo, una sonrisa oportuna, la eucaristía, una palabra amable, una protesta firme ante la injusticia - a calmar la sed y el hambre de trascendencia que tiene el hombre de hoy, confundido por tantos falsos profetas que le señalan paraísos efímeros en los que sólo el egoismo puede ser saciado, pero que dejan el alma vacía y el hambre insatisfecha. Solidaridad, amor, reconciliación, gestos de paz, son los "panes" que debemos proveer en los tiempos que corren, junto con el alimento físico que nos ayuda a soportar las inclemencias del camino.
Propósito: Hoy pondré a disposición de quien los necesite los pocos "panes" que yo pueda ofrecer.
¡ FELIZ DÍA, JESÚS VIVE Y YO LO CREO Y LO PROCLAMO !
Sábado. Febrero 11 de 2017
J. RUIZ
"...En aquel tiempo decía Jesús a sus discípulos: Vosotros sois la sal de la tierra. Mas si la sal se desvirtúa, ¿con qué se la salará? Ya no sirve para nada más que para ser tirada afuera y pisoteada por los hombres. Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad situada en la cima de un monte. Ni tampoco se enciende una lámpara y la ponen debajo del celemín, sino sobre el candelero, para que alumbre a todos los que están en la casa. Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos".