viernes, 21 de agosto de 2015

UN TIEMPITO PARA DIOS Y SU PALABRA

 
   
 
"Todo el que escucha al Padre y aprende, viene a mí   "...Los judíos murmuraban de él, porque había dicho: Yo soy el pan que ha bajado del cielo. Y decían: ¿No es éste Jesús, hijo de José, cuyo padre y madre conocemos? ¿Cómo puede decir ahora: He bajado del cielo? Jesús les respondió: No murmuréis entre vosotros. Nadie puede venir a mí, si el Padre que me ha enviado no lo atrae; y yo le resucitaré el último día. Está escrito en los profetas: Serán todos enseñados por Dios. Todo el que escucha al Padre y aprende, viene a mí. No es que alguien haya visto al Padre; sino aquel que ha venido de Dios, ése ha visto al Padre. En verdad, en verdad os digo: el que cree, tiene vida eterna. Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron el maná en el desierto y murieron; este es el pan que baja del cielo, para que quien lo coma no muera. Yo soy el pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo le voy a dar, es mi carne por la vida del mundo".
                                                                                   Juan 6, 41-51
       Yo creo que también nosotros nos sentiríamos tremendamente desconcertados y recelosos si alguien, a quien desde hace más de treinta años conocemos como una persona común y corriente, sin destacarse particularmente en nada, de un momento a otro viene a decirnos que él es el "pan vivo bajado del cielo". Pienso que lo menos que nos produciría sería risa y, talvez, alguna mirada de conmiseración y lástima. Por eso nosotros, como los paisanos de Jesús, de entonces, tenemos que preguntarnos sinceramente: "¿Quién es Jesús?" Tenemos que "escuchar al Padre y aprender" para poder llegar a Jesús, y entonces sí, entender que Él es la vida eterna que el Padre nos envía, para saciar el hambre de eternidad y trascendencia que no se quita nunca y que está grabada en lo más íntimo de nuestro ser. Y así se abrirán los ojos y oídos de
nuestro corazón, y, si queremos ver, veremos; y, si queremos oir, oiremos.
Propósito: Hoy trataré de "escuchar" al Padre viviendo según su Palabra, para poder llegar al Pan de vida que no deja dar más hambre.
                 ¡ FELIZ DÍA, JESÚS VIVE Y YO LO CREO Y LO PROCLAMO !
                                                                  Domingo. Agosto 9 de 2015
J. RUIZ

UN TIEMPITO PARA DIOS Y SU PALABRA

 
 
"Escúchenlo"   "...En aquel tiempo, Jesús tomó aparte a Pedro, a Santiago y a Juan, subió con ellos a un monte alto y se transfiguró en su presencia. Sus vestiduras se pusieron esplendorosamente blancas, con una blancura que nadie puede lograr sobre la tierra. Después se les aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús. Entonces Pedro le dijo a Jesús: Maestro, ¡qué a gusto estamos aquí! Hagamos tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías. En realidad no sabía lo que decía, porque estaban asustados. Se formó entonces una nube, que los cubrió con su sombra, y de esta nube salió una voz que decía: Este es mi Hijo amado; escúchenlo. En ese momento miraron alrededor y no vieron a nadie sino a Jesús, que estaba solo con ellos. Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó que no contaran a nadie lo que habían visto, hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos. Ellos guardaron esto en secreto, pero discutían entre sí qué querría decir eso de "resucitar de entre los muertos".
                                                                                                                   Marcos 9, 2-10
       Cuando visitamos a Jesús Sacramentado en el sagrario de cualquier iglesia o cuando, en el silencio y recogimiento de nuestro cuarto, lo buscamos en la Sagrada Escritura, o cuando prestamos alguna ayuda a alguien que la necesite, estamos en nuestro monte Tabor, en donde Jesús nos habla y el Padre se nos manifiesta, para recordarnos que Él nos prometió la verdadera felicidad y que no lo olvida. Pero hemos de hacer caso al Padre cuando nos pide: "Escúchenlo". Y escuchar es hacer caso, hacer vida según las palabras que Jesús nos deja oir día tras día, de una u otra forma, en uno u otro lugar. No importa que en el camino encontremos alguna cruz, más o menos pesada. Si seguimos adelante, con amor y perseverancia, llegaremos a la gloria feliz de la Resurrección, y, ahí sí, podemos "hacer tres tiendas" y decir: "¡Qué a gusto estamos aquí!".
Propósito: Hoy buscaré a Jesús en alguno de mis "montes" Tabor, para estar un rato "a gusto".
                       ¡FELIZ DÍA, JESÚS VIVE Y YO LO CREO Y LO PROCLAMO !
                                                                       Jueves. Agosto 6 de 2015
J. RUIZ

UN TIEMPITO PARA DIOS Y SU PALABRA

 
 
Fe y humildad: frutos del amor   "...En aquel tiempo saliendo de Genesaret, Jesús se retiró hacia la región de Tiro y de Sidón. En esto, una mujer cananea, que había salido de aquel territorio, gritaba diciendo: ¡Ten piedad de mí, Señor, hijo de David! Mi hija está malamente endemoniada. Pero Él no le respondió palabra. Sus discípulos, acercándose, le rogaban: Concédeselo, que viene gritando detrás de nosotros. Respondió Él: No he sido enviado más que a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Ella, no obstante, vino a postrarse ante él y le dijo: ¡Señor, socórreme! Él respondió: No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos. Sí, Señor - repuso ella -, pero también los perritos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos. Entonces Jesús le respondió: Mujer, grande es tu fe; que te suceda como deseas. Y desde aquel momento quedó curada su hija".
                                                                  Mateo 15, 21-28
       Siempre me ha admirado de este pasaje dos cosas, o, mejor, dos actitudes: la reprochable de los aparentes desprecios y dureza de Jesús hacia la mujer de otra raza, y la admirable de fe y humildad  con que ella lo desarma totalmente. Pero la de Jesús vemos que sólo es apariencia para probarla a ella y mostrarnos a nosotros que las cosas del Reino son para todos sin excepción y sin exclusivismos de nacionalidad, raza o color, y que para conseguirlas sólo necesitamos lo que a aquella mujer le sobró: fe y humildad, frutos del amor por su hija enferma y de la confianza en el poder de Jesús. Además podemos ver el poder de la intercesión: aquella mujer no pide para ella directamente, sino por el bienestar de su hija endemoniada.
Propósito: Hoy pediré al Señor me permita ser como "el perrito que come las migajas que caen de su mesa".
                  ¡ FELIZ DÍA, JESÚS VIVE Y YO LO CREO Y LO COMPARTO !
                                                                   Miércoles. Agosto 5 de 2015 
J. RUIZ

UN TIEMPITO PARA DIOS Y SU PALABRA


"Apenas le reconocieron, pregonaron la noticia por aquella comarca"   "...En aquel tiempo, después de que se hubo saciado la muchedumbre, Jesús obligó a los discípulos a subir a la barca y a ir por delante de Él a la otra orilla, mientras Él despedía a la gente. Después de despedir a la gente, subió al monte a solas para orar; al atardecer estaba solo allí. La barca se hallaba ya distante de la tierra muchos estadios, zarandeada por las olas, pues el viento era contrario. Y a la cuarta vigilia de la noche vino Él hacia ellos, caminando sobre el mar. Los discípulos, viéndole caminar sobre el mar, se turbaron y decían: Es un fantasma, y de miedo se pusieron a gritar. Jesús les dijo enseguida: ¡Animo, soy yo, no tengáis miedo! Pedro le contestó: Señor, si eres tú mándame ir hacia ti andando sobre el agua. Él le dijo: Ven. Pedro bajó de la barca y se echó a andar sobre el agua acercándose a Jesús; pero, al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, empezó a hundirse y gritó: Señor, sálvame. Enseguida Jesús extendió la mano, lo agarró y le dijo: ¡Qué poca fe! ¿Por qué has dudado? En cuento subieron a la barca, amainó el viento. Los de la barca se postraron ante él diciendo: Realmente eres Hijo de Dios. Terminada la travesía, llegaron a tierra de Genesaret. Y los hombres de aquel lugar, apenas lo reconocieron, pregonaron la noticia por aquella comarca y trajeron donde él a todos los enfermos. Le pedían tocar siquiera la orla de su manto; y cuantos la tocaron quedaron curados".
             Mateo 14, 22-36
       Cada vez que tenemos un buen pensamiento, que se nos ocurre hacer una buena obra, hacer un favor, entrar a un templo a saludar a Jesús que nos espera, estamos escuchando la voz del Señor que, como a Pedro, nos dice: "Ven". Y entonces, si vamos tras Él sin dudar, con fe ciega en su bondad y poder, seremos capaces de "caminar sobre las aguas", como lo hizo Pedro hasta el momento de sus dudas. Un poquito de fe "como un granito de mostaza" y no habrá "vientos contrarios que zarandeen nuestra barca". Y, sobre todo: "no tengamos miedo", que es Jesús el que nos llama y Él es todo lo que necesitamos para peregrinar seguros por el camino del Reino. Y, cuando tengamos esa seguridad, compartámosla y "pregonémosla por toda la comarca".
Propósito: Hoy repetiré mi oración: Señor, aumenta mi fe y ayuda a mi incredulidad y ayúdame también a ser arrojado, como Pedro, pero sin sus dudas.
                  ¡ FELIZ DÍA, JESÚS VIVE Y YO LO CREO Y LO COMPARTO !
                                                                   Martes. Agosto 4 de 2015
J. RUIZ

UN TIEMPITO PARA DIOS Y SU PALABRA

 
 
"Dadles vosotros de comer"   "...En aquel tiempo, al enterarse Jesús de la muerte de Juan el Bautista, se marchó de allí en barca a un sitio tranquilo y apartado. Al saberlo la gente, lo siguió por tierra desde los pueblos. Al desembarcar vio Jesús el gentío, le dio lástima y curó a los enfermos. Como se hizo tarde, se acercaron los discípulos a decirle: Estamos en despoblado y es muy tarde, despide a la multitud para que vayan a las aldeas y se compren de comer. Jesús les replicó: No hace falta que vayan, dadles vosotros de comer. Ellos le replicaron: Si aquí no tenemos más que cinco panes y dos peces. Les dijo: Traédmelos. Mandó a la gente que se recostara en la hierba y, tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos; los discípulos se los dieron a la gente: Comieron todos hasta quedar satisfechos y recogieron doce cestos llenos de sobras. Comieron unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños".
                                                                                              Mateo 14, 13-21
       La solución facilista: "Que vayan a las aldeas y se compren de comer". Pero Jesús, que sabe que el camino más fácil no siempre es el que lleva a la meta, se las pone como debe ser: "Dadles vosotros de comer". Es que hoy, como hace dos mil años, las multitudes siguen hambrientas y sedientas. No sólo de pan material, físico, aunque sí lo están, sino también de justicia, de paz, de tranquilidad, de dignidad, de amor. Y eso es lo que los cristianos verdaderos, si de veras vamos por el camino del seguimiento del Maestro, debemos tratar de proveerles a quienes lo necesiten. Y eso se consigue si, como Él nos enseñó, compartimos nuestros escasos panes y peces, ya que lo que se comparte con amor, se multiplica "milagrosamente".
Propósito: Hoy miraré si mis soluciones a las dificultades son las más fáciles o las más adecuadas.
                   ¡ FELIZ DÍA, JESÚS VIVE Y YO LO CREO Y LO PROCLAMO !
                                                                    Lunes. Agosto 3 de 2015
J. RUIZ

UN TIEMPITO PARA DIOS Y SU PALABRA

 
Si quieres recibir el pan de la Vida Eterna, cree   "...Cuando la gente vio que Jesús no estaba allí, ni tampoco sus discípulos, subieron a las barcas y fueron a Cafarnaúm, en busca de Jesús. Al encontrarle a la orilla del mar, le dijeron: Rabbí, ¿cuándo has llegado aquí? Jesús les respondió: En verdad, en verdad os digo: vosotros me buscáis, no porque habéis visto señales, sino porque habéis comido de los panes y os habéis saciado. Obrad, no por el alimento perecedero, sino por el alimento que permanece para vida eterna, el que os dará el Hijo del hombre, porque a éste es a quien el Padre, Dios, ha marcado con su sello. Ellos le dijeron: ¿Qué hemos de hacer para obrar las obras de Dios? Jesús les respondió: La obra de Dios es que creáis en quien él ha enviado. Ellos entonces le dijeron: ¿Qué señal haces para que viéndola creamos en ti? ¿Qué obra realizas? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, según está escrito: Pan del cielo les dio a comer. Jesús les respondió: En verdad, en verdad os digo: No fue Moisés quien os dio el pan del cielo; es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo; porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da la vida al mundo. Entonces le dijeron: Señor, danos siempre de ese pan. Les dijo Jesús: Yo soy el pan de la vida. El que venga a mí, no tendrá hambre, y el que crea en mí, no tendrá nunca sed".
                                                                                      Juan 6, 24-35
       Hace una semana la enseñanza de Jesús para nosotros fue: compartir, para que no haga falta nada, y sobre. Hoy nos enseña que si queremos ser saciados con el pan que da la vida eterna, tenemos que creer en quien el Señor ha enviado. Y ¿a quién ha enviado el Señor?  A Él, a Jesús. Es recibiéndole a Él, creyendo en Él, viviendo como Él nos ha enseñado a vivir, compartiendo con los demás como Él compartió, como nos haremos dignos de recibir el pan que da la vida que no perece. Esas son las "obras de Dios", para que le mostremos que le amamos y que de veras creemos en el que nos envió. Si hacemos así, ya no tendremos más hambre ni padeceremos más sed, porque recibiremos el pan que sacia y permanece para la vida eterna".  
Propósito: Digamos como aquellas multitudes hambrientas: "Señor, danos siempre de ese pan".
                    ¡ FELIZ DÍA, JESÚS VIVE Y YO LO CREO Y LO PROCLAMO !
                                                                     Domingo. Agosto 2 de 2015
J. RUIZ

UN TIEMPITO PARA DIOS Y SU PALABRA


La voz de la conciencia no se puede acallar sino haciendo lo que ella dice   "...En aquel tiempo, la fama de Jesús llegó a oídos del tetrarca Herodes, y él dijo a sus allegados: Este es Juan el Bautista; ha resucitado de entre los muertos, y por eso se manifiestan en él poderes milagrosos. Herodes, en efecto, había hecho arrestar, encadenar y encarcelar a Juan, a causa de Herodías, la mujer de su hermano Felipe, porque Juan le decía: No te es lícito tenerla. Herodes quería matarlo, pero tenía miedo del pueblo, que consideraba a Juan un profeta. El día en que Herodes festejaba su cumpleaños, la hija de Herodías bailó en público, y le agradó tanto a Herodes que prometió bajo juramento darle lo que pidiera. Instigada por su madre, ella dijo: Tráeme aquí sobre una bandeja la cabeza de Juan el Bautista. El rey se entristeció, pero a causa de su juramento y por los convidados, ordenó que se la dieran y mandó decapitar a Juan en la cárcel. Su cabeza fue llevada sobre una bandeja y entregada a la joven, y esta la presentó a su madre. Los discípulos de Juan recogieron el cadáver, lo sepultaron y después fueron a informar a Jesús".
                                                                         Mateo 14, 1-12
       Herodes sabía que hacía mal al tener encarcelado a Juan por los reproches que le hacía a su relación con la mujer del hermano. Su conciencia le decía que
el Bautista tenía razón. Pero como esa razón interfería con sus deseos no quería hacerle caso,prefiriendo vivir tratando de acomodar su conciencia a la mentira que le permitía seguir disfrutando de su lujuria. Pero Juan, que, según Jesús, era "el hombre más grande nacido de mujer", no transigía ni le temía a seguir repitiéndole la verdad y echándole en cara su mala vida, sin importarle las consecuencias. Hemos de imitar o, al menos, tratar de imitarle en su entereza en este mundo de hoy, en el que el modo de vida cristiano es tan cuestionado como obsoleto, tan pasado de moda, porque va contra la corriente de lo que la sociedad de hoy considera la forma como debe vivirse. Definitivamente el cristianismo, la vida evangélica, es contradicción. Pero no temamos, que Jesús no nos abandonará nunca y estará allí siempre para nosotros, cuando estemos cansados y afligidos, para aliviarnos con su corazón que es manso y humilde.
Propósito: Hoy haré una oración por los cristianos perseguidos, que cada vez son más numerosos.
                   ¡ FELIZ DÍA, JESÚS VIVE Y YO LO CREO Y LO PROCLAMO !
                                                                     Sábado. Agosto 1 de 2015
J. RUIZ