sábado, 31 de marzo de 2018

UN TIEMPITO PARA DIOS Y SU PALABRA

                                              
                                                  SÁBADO SANTO 

                                               
     
     Desconcierto, soledad, vacío, el caos se cierne sobre el mundo.- Dios ha muerto y el Príncipe de este mundo talvez cree que ya ha vencido. Pero la fe nos dice que es sólo una pausa en el fragor de la batalla; que en unas horas volverá a brillar la Luz y las tinieblas quedarán por siempre derrotadas: Cristo resucitará triunfante de la muerte y la espera habrá terminado. Comenzará el Nuevo Reino del Amor, de la Justicia y de la Paz. Hoy es un  día "en que todos estábamos a la espera". Pero una espera alegre y confiada porque las promesas de Jesús siempre se cumplen y la voluntad del Padre siempre ha sido, siempre es y siempre será. Preparémonos a cantar y a gritar el ¡Luz de Cristo! con todas nuestras fuerzas, nuestra alegría y nuestro amor, y, con gritos de júbilo, recibamos el Nuevo Amanecer.
Propósito: Hoy procuraré esperar con alegría compartida la razón de mi esperanza.
                   ¡ FELIZ DÍA, JESÚS VIVE Y YO LO CREO Y LO PROCLAMO !
                                                                       Sábado. Marzo 31 de 2018
J. RUIZ 

viernes, 30 de marzo de 2018

UN TIEMPITO PARA DIOS Y SU PALABRA


   "...En aquel tiempo, Jesús fue con sus discípulos al otro lado del torrente Cedrón, donde había un huerto, y entraron allí él y sus discípulos. Judas, el traidor, conocía también el sitio, porque Jesús se reunía a menudo allí con sus discípulos. Entonces Judas tomó un batallón de soldados y guardias de los sumos sacerdotes y de los fariseos y entró en el huerto con linternas, antorchas y armas. Jesús, sabiendo todo lo que iba a suceder, se adelantó y les dijo: ¿A quién buscan?. Le contestaron: A Jesús, el nazareno. Les dijo Jesús: Yo soy. Estaba también con ellos Judas, el traidor. Al decirles Yo soy, retrocedieron y cayeron a tierra. Jesús les volvió a preguntar: ¿A quién buscan?. Ellos dijeron: A Jesús, el nazareno. Jesús contestó: Les he dicho que soy yo. Si me buscan a mí, dejen que éstos se vayan. Así se cumplió lo que Jesús había dicho: No he perdido a ninguno de los que me diste. Entonces Simón Pedro, que llevaba una espada, la sacó e hirió a un criado del sumo sacerdote y le cortó la oreja derecha. Este criado se llamaba Malco. Dijo entonces Jesús a Pedro: Mete la espada en la vaina. ¿No voy a beber el cáliz que me ha dado mi Padre?. El batallón, su comandante y los criados de los judíos apresaron a Jesús, lo ataron y lo llevaron primero ante Anás, porque era suegro de Caifás, sumo sacerdote aquel año. Caifás era el que había dado a los judíos este consejo: Conviene que muera un solo hombre por el pueblo. Simón Pedro y otro discípulo iban siguiendo a Jesús. Este discípulo era conocido del sumo sacerdote y entró con Jesús en el palacio del sumo sacerdote, mientras Pedro se quedaba fuera, junto a la puerta. Salió el otro discípulo, el conocido del sumo sacerdote, habló con la portera e hizo entrar a Pedro. La portera dijo entonces a Pedro: ¿No eres tú también uno de los discípulos de ese hombre?. Él dijo: No lo soy. Los criados y los guardias habían encendido un brasero, porque hacía frío, y se calentaban. También Pedro estaba con ellos de pie, calentándose. El sumo sacerdote interrogó a Jesús acerca de sus discípulos y de su doctrina. Jesús le contestó: Yo he hablado abiertamente al mundo y he enseñado continuamente en la sinagoga y en el templo, donde se reúnen todos los judíos, y no he dicho nada a escondidas. ¿Por qué me interrogas a mí? Interroga a los que me han oído, sobre lo que les he hablado. Ellos saben lo que he dicho.
Apenas dijo esto, uno de los guardias le dio una bofetada a Jesús, diciéndole: ¿Así contestas al sumo sacerdote?. Jesús le respondió: Si he faltado al hablar, demuestra en qué he faltado; pero si he hablado como se debe, ¿por qué me pegas? Entonces Anás lo envió atado a Caifás, el sumo sacerdote. Simón Pedro estaba de pie, calentándose, y le dijeron: ¿No eres tú también uno de sus discípulos?. Él lo negó diciendo: No lo soy. Uno de los criados del sumo sacerdote, pariente de aquél a quien Pedro le había cortado la oreja, le dijo: ¿Qué no te vi yo con él en el huerto?. Pedro volvió a negarlo y enseguida cantó un gallo. Llevaron a Jesús de casa de Caifás al pretorio. Era muy de mañana y ellos no entraron en el palacio para no incurrir en impureza y poder así comer la cena de Pascua. Salió entonces Pilato a donde estaban ellos y les dijo: ¿De qué acusan a este hombre?. Le contestaron: Si éste no fuera un malhechor, no te lo hubiéramos traído. Pilato les dijo: Pues llévenselo y júzguenlo según su ley. Los judíos le respondieron: No estamos autorizados a dar muerte a nadie. Así se cumplió lo que había dicho Jesús, indicando de qué muerte iba a morir. Entró otra vez Pilato en el pretorio, llamó a Jesús y le dijo: ¿Eres Tú el rey de los judíos?. Jesús le contestó: ¿Eso lo preguntas por tu cuenta o te lo han dicho otros?. Pilato le respondió: ¿Acaso soy yo judío? Tu pueblo y los sumos sacerdotes te han entregado a mí. ¿Qué es lo que has hecho?. Jesús le contestó:Mi Reino no es de este mundo. Si mi Reino fuera de este mundo, mis servidores habrían luchado para que no cayera yo en manos de los judíos. Pero mi Reino no es de aquí. Pilato le dijo: ¿Con que tú eres rey?. Jesús le contestó: Tú lo has dicho. Soy rey. Yo nací y vine al mundo para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz. Pilato le dijo: ¿Y qué es la verdad?. Dicho esto, salió otra vez a donde estaban los judíos y les dijo: No encuentro en él ninguna culpa. Entre ustedes es costumbre que por Pascua ponga en libertad a un preso. ¿Quieren que les suelte al rey de los judíos?. Pero todos ellos gritaron: ¡No, a ése no! ¡A Barrabás! (El tal Barrabás era un bandido). Entonces Pilato tomó a Jesús y lo mandó azotar. Los soldados trenzaron una corona de espinas, se la pusieron en la cabeza, le echaron encima un manto color púrpura, y acercándose a Él, le decían: ¡Viva el rey de los judíos!, y le daban de bofetadas. Pilato salió otra vez y les dijo: Aquí lo traigo para que sepan que no encuentro en Él ninguna culpa. Salió, pues, Jesús, llevando la corona de espinas y el manto color púrpura. Pilato les dijo: Aquí está el hombre. Cuando lo vieron los sumos sacerdotes y sus servidores gritaron: ¡Crucifícalo, crucifícalo!. Pilato les dijo: Llévenselo ustedes y crucifíquenlo, porque yo no encuentro culpa en él. Los judíos le contestaron: Nosotros tenemos una ley y según esa ley tiene que morir, porque se ha declarado Hijo de Dios. Cuando Pilato oyó estas palabras, se asustó aún más, y entrando otra vez en el pretorio, dijo a Jesús: ¿De dónde eres Tú?. Pero Jesús no le respondió. Pilato le dijo entonces: ¿A mí no me hablas? ¿No sabes que tengo autoridad para soltarte y autoridad para crucificarte?. Jesús le contestó: No tendrías ninguna autoridad sobre mí, si no te la hubieran dado de lo alto. Por eso, el que me ha entregado a ti tiene un pecado mayor.Desde ese momento Pilato trataba de soltarlo, pero los judíos gritaban: ¡Si sueltas a ése, no eres amigo del César!; porque todo el que pretende ser rey, es enemigo del César. Al oír estas palabras, Pilato sacó a Jesús y lo sentó en el tribunal, en el sitio que llaman el Enlosado (en hebreo Gábbata). Era el día de la preparación de la Pascua, hacia el mediodía. Y dijo Pilato a los judíos: Aquí tienen a su rey. Ellos gritaron: ¡Fuera, fuera! ¡Crucifícalo! Pilato les dijo: ¿A su rey voy a crucificar?. Contestaron los sumos sacerdotes: No tenemos más rey que el César. Entonces se los entregó para que lo crucificaran. Tomaron a Jesús y Él, cargando con la cruz, se dirigió hacia el sitio llamado la Calavera (que en hebreo se dice Gólgota), donde lo crucificaron, y con él a otros dos, uno de cada lado, y en medio Jesús. Pilato mandó escribir un letrero y ponerlo encima de la cruz; en él estaba escrito: Jesús el nazareno, el rey de los judíos. Leyeron el letrero muchos judíos, porque estaba cerca el lugar donde crucificaron a Jesús y estaba escrito en hebreo, latín y griego. Entonces los sumos sacerdotes de los judíos le dijeron a Pilato: No escribas: El rey de los judíos, sino: Este ha dicho: Soy rey de los judíos. Pilato les contestó: Lo escrito, escrito está. Cuando crucificaron a Jesús, los soldados cogieron su ropa e hicieron cuatro partes, una para cada soldado, y apartaron la túnica. Era una túnica sin costura, tejida toda de una pieza de arriba abajo. Por eso se dijeron: No la rasguemos, sino echemos suertes para ver a quién le toca. Así se cumplió lo que dice la Escritura: Se repartieron mi ropa y echaron a suerte mi túnica. Y eso hicieron los soldados. Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María la de Cleofás, y María Magdalena. Al ver a su madre y junto a ella al discípulo que tanto quería, Jesús dijo a su madre: Mujer, ahí está tu hijo. Luego dijo al discípulo: Ahí está tu madre. Y desde entonces el discípulo se la llevó a vivir con él. Después de esto, sabiendo Jesús que todo había llegado a su término, para que se cumpliera la Escritura dijo: Tengo sed. Había allí un jarro lleno de vinagre. Los soldados sujetaron una esponja empapada en vinagre a una caña de hisopo y se la acercaron a la boca. Jesús probó el vinagre y dijo: Todo está cumplido, e inclinando la cabeza, entregó el espíritu. Entonces, los judíos, como era el día de la preparación de la Pascua, para que los cuerpos de los ajusticiados no se quedaran en la cruz el sábado, porque aquel sábado era un día muy solemne, pidieron a Pilato que les quebraran las piernas y los quitaran de la cruz. Fueron los soldados, le quebraron las piernas a uno y luego al otro de los que habían sido crucificados con él. Pero al llegar a Jesús, viendo que ya había muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados le traspasó el costado con una lanza e inmediatamente salió sangre y agua. El que vio da testimonio de esto y su testimonio es verdadero y él sabe que dice la verdad, para que también ustedes crean. Esto sucedió para que se cumpliera lo que dice la Escritura: No le quebrarán ningún hueso; y en otro lugar la Escritura dice: Mirarán al que traspasaron. Después de esto, José de Arimatea, que era discípulo de Jesús, pero oculto por miedo a los judíos, pidió a Pilato que lo dejara llevarse el cuerpo de Jesús. Y Pilato lo autorizó. Él fue entonces y se llevó el cuerpo. Llegó también Nicodemo, el que había ido a verlo de noche, y trajo unas cien libras de una mezcla de mirra y áloe. Tomaron el cuerpo de Jesús y lo envolvieron en lienzos con esos aromas, según se acostumbra enterrar entre los judíos. Había un huerto en el sitio donde lo crucificaron, y en el huerto, un sepulcro nuevo, donde nadie había sido enterrado todavía. Y como para los judíos era el día de la preparación de la Pascua y el sepulcro estaba cerca, allí pusieron a Jesús".
                                                                                                   Juan 18, 1-19, 42
      Hoy es Viernes Santo. Y ¿qué puede santificar mejor un día que la muerte por amor,  de un Dios?.- Y a nosotros, que sabemos que fue por nosotros que eso ocurrió, sólo nos queda pasarnos todo este día en oración de agradecimiento y pidiendo perdón por nuestra ingratitud. Y preparándonos para la exultación sin límites del triunfo sobre la muerte de ese mismo Dios. Todo, un misterio de amor. Pero del amor que sólo sabe dar y darse hasta no dejar nada para sí, hasta confundirse con el ser amado en la plenitud de una vida eterna que habíamos perdido y que, por ese mismo amor, nos ha sido devuelta, desde el trono de la Cruz y con toda la gloria de la Resurrección. Hoy no es para tratar de entender nada. No hay que entender, sólo agradecer y aceptar y tratar de vivir inmersos en ese amor total, con todos los seres de la Creación, ya que por todos fue el suceso.
Propósito: Hoy, Señor, sólo quiero vivir agradecido y pedirte que aumentes mi fe en tu inmenso poder y en tu misericordia infinita.
                     ¡ FELIZ DÍA, JESÚS VIVE Y YO LO CREO Y LO PROCLAMO !
                                                                          Viernes. Marzo 30 de 2018
J. RUIZ 

jueves, 29 de marzo de 2018

UN TIEMPITO PARA DIOS Y SU PALABRA


   "...Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo. Durante la cena, cuando ya el diablo había puesto en el corazón a Judas Iscariote, hijo de Simón, el propósito de entregarle, sabiendo que el Padre le había puesto todo en sus manos y que había salido de Dios y a Dios volvía, se levanta de la mesa, se quita sus vestidos y, tomando una toalla, se la ciñó. Luego echa agua en un lebrillo y se puso a lavar los pies de los discípulos y a secárselos con la toalla con que estaba ceñido. Llega a Simón Pedro; éste le dice: Señor, ¿tú lavarme a mí los pies? Jesús le respondió: Lo que yo hago, tú no lo entiendes ahora: lo comprenderás más tarde. Le dice Pedro: No me lavarás los pies jamás. Jesús le respondió: Si no te lavo, no tienes parte conmigo. Le dice Simón Pedro: Señor, no sólo los pies, sino hasta las manos y la cabeza. Jesús le dice: El que se ha bañado, no necesita lavarse; está del todo limpio. Y vosotros estáis limpios, aunque no todos. Sabía quién le iba a entregar, y por eso dijo: No estáis limpios todos. Después que les lavó los pies, tomó sus vestidos, volvió a la mesa, y les dijo: ¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis "el Maestro" y "el Señor", y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Señor y el Maestro, os he lavado los pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a otros. Porque os he dado ejemplo, para que también vosotros hagáis como yo he hecho con vosotros".
                                                                                                            Juan 13, 1-15

      "Si no te lavo, no tienes parte conmigo". Suena como a chantaje, pero es chantaje de amor.- Y así lo comprendió el impulsivo y bueno de Pedro: "Ah, no, cómo así. Entonces báñame todo". Él sabía muy bien que sin Jesús no somos nada; si Él no quiere tener nada conmigo, estoy perdido. Ya Pedro lo había experimentado y así lo había confesado, cuando Jesús les preguntó "también vosotros queréis dejarme": "Señor, ¿y a quién iremos? Sólo Tú tenes Palabras de vida eterna". Únicamente tenemos que dejarle actuar, dejar que nos lave de nuestra soberbia, de nuestra vanidad, de nuestro orgullo, con su misericordia infinita ; que nos libere de todas aquellas cosas que nos ensucian y nos atan y no nos dejan maniobrar: la indiferencia ante los sufrimientos de los demás, de los animales, de la misma tierra, tan maltratada por nosotros en busca de las piedras brillantes, tan inútiles para nosotros, ya que no las podremos utilizar sino aquí, donde talvez ni tengamos el tiempo para ello. El más pequeño inclinado ante el gigante, no tiene gracia. Pero todo un Dios, el más grande, hincado ante el más débil y pequeño y pobre hombre, eso, eso sí es humildad, eso sí es grandeza.
La disposición y la capacidad de servir, dan la verdadera capacidad de mandar y de liderar.
Propósito: Hoy estaré dispuesto, claro qe con tu ayuda, Señor, a ser amable y a servir a cualquiera que lo pueda necesitar.
                      ¡ FELIZ DÍA, JESÚS VIVE Y YO LO CREO Y LO PROCLAMO !
                                                                 Jueves. Marzo 29 de 2018
J. RUIZ

miércoles, 28 de marzo de 2018

UN TIEMPITO PARA DIOS Y SU PALABRA


   "...Entonces uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue donde los sumos sacerdotes, y les dijo: ¿Qué queréis darme, y yo os lo entregaré? Ellos le asignaron treinta monedas de plata. Y desde ese momento andaba buscando una oportunidad para entregarle. El primer día de los Ázimos, los discípulos se acercaron a Jesús y le dijeron: ¿Dónde quieres que te hagamos los preparativos para comer el cordero de Pascua? El les dijo: Id a la ciudad, a casa de fulano, y decidle: El Maestro dice: Mi tiempo está cerca; en tu casa voy a celebrar la Pascua con mis discípulos. Los discípulos hicieron lo que Jesús les había mandado, y prepararon la Pascua. Al atardecer, se puso a la mesa con los Doce. Y mientras comían, dijo: Yo os aseguro que uno de vosotros me entregará. Muy entristecidos, se pusieron a decirle uno por uno: ¿Acaso soy yo, Señor? El respondió: El que ha mojado conmigo la mano en el plato, ése me entregará. El Hijo del hombre se va, como está escrito de él, pero ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre es entregado! ¡Más le valdría a ese hombre no haber nacido! Entonces preguntó Judas, el que iba a entregarle: ¿Soy yo acaso, Rabbí? Dícele: Sí, tú lo has dicho".
         Mateo 26, 14-25

      Aun sabiendo lo que haría Judas, Jesús le da la libertad para hacerlo.- ¡Qué misterio este del libre albedrío! Como misterio que es, es inescrutable para nuestras mentes limitadas. Talvez no vale la pena desgastarnos en elucubraciones filosóficas o teológicas. Simplemente, con la certeza que nos da la fe en el amor sin límites de Dios, aceptémoslo en toda su gratuidad, y, mejor, dediquémonos a buscar con él la "Verdad que nos hará libres" y que sólo está en las Palabras de Jesús, pues "Él es el Camino, la Verdad y la Vida". Y, según Él mismo, esas Palabras son: amor y servicio. Como fruto de esta semana de reflexión, propongámonos hacerlas parte de nuestra vida diaria, hagámoslas costumbre de nuestra convivencia con los que nos rodean. Y así podremos celebrar con Jesús la Pascua de Resurrección, que ya está cerca.
Propósito. Hoy lucharé por estar en armonía con Dios, con los demás, conmigo mismo y con la naturaleza.
                      ¡ FELIZ DÍA, JESÚS VIVE Y YO LO CREO Y LO PROCLAMO !
                                                              Miércoles. Marzo 28 de 2018
J. RUIZ

martes, 27 de marzo de 2018

UN TIEMPITO PARA DIOS Y SU PALABRA


   "...Cuando dijo estas palabras, Jesús se turbó en su interior y declaró: En verdad, en verdad os digo que uno de vosotros me entregará. Los discípulos se miraban unos a otros, sin saber de quién hablaba. Uno de sus discípulos, el que Jesús amaba, estaba a la mesa al lado de Jesús. Simón Pedro le hace una seña y le dice: Pregúntale de quién está hablando. El, recostándose sobre el pecho de Jesús, le dice: Señor, ¿quién es? Le responde Jesús: Es aquel a quien dé el bocado que voy a mojar. Y, mojando el bocado, le toma y se lo da a Judas, hijo de Simón Iscariote. Y entonces, tras el bocado, entró en él Satanás. Jesús le dice: Lo que vas a hacer, hazlo pronto. Pero ninguno de los comensales entendió por qué se lo decía. Como Judas tenía la bolsa, algunos pensaban que Jesús quería decirle: Compra lo que nos hace falta para la fiesta, o que diera algo a los pobres. En cuanto tomó Judas el bocado, salió. Era de noche. Cuando salió, dice Jesús: Ahora ha sido glorificado el Hijo del hombre y Dios ha sido glorificado en él. Si Dios ha sido glorificado en él, Dios también le glorificará en sí mismo y le glorificará pronto. Hijos míos, ya poco tiempo voy a estar con vosotros. Vosotros me buscaréis, y, lo mismo que les dije a los judíos, que adonde yo voy, vosotros no podéis venir, os digo también ahora a vosotros. Simón Pedro le dice: Señor, ¿a dónde vas? Jesús le respondió: Adonde yo voy no puedes seguirme ahora; me seguirás más tarde. Pedro le dice: ¿Por qué no puedo seguirte ahora? Yo daré mi vida por ti. Le responde Jesús:¿Que darás tu vida por mí? En verdad, en verdad te digo: no cantará el gallo antes que tú me hayas negado tres veces".
                         Juan 13, 21-33.36-38

      La preparación de la tragedia que se volverá fausto acontecimiento para la humanidad en tinieblas.- Jesús, como hombre, debió estar aterrado, conociendo, con su poder divino, lo que se le venía encima: la traición de su amigo Judas, la cobarde negación de Pedro, su otro amigo; la desbandada del resto de sus amigos, por temor a sufrir su misma suerte. Pero Él, "que aprendió, sufriendo a obedecer", también pudo tener el consuelo de ver y apreciar el valor de Juan, su amigo preferido, que permaneció al pie suyo hasta el final, la ternura de su madre y de las mujeres que lo siguieron en toda su horrible pasión hasta el sepulcro; y las lágrimas amargas de arrepentimiento del discípulo-roca, que reconoce su error, y pide perdón por él desde el fondo de su corazón y es capaz de levantarse para echar sobre sus hombros la pesada carga de la Iglesia que comienza, confiado, totalmente ahora sí, en que Jesús estará con él, con su mano tendida, hasta el final de los tiempos. Es la hora del amor hecho obras, del amor compasivo y perdonador, del amor misericordioso. Pidámosle a Jesús la fuerza de su Espíritu para poder acompañarlo en estas horas de tinieblas que se avecinan, hasta el resplandor glorioso de su Resurrección.
Propósito: Hoy procuraré reflexionar en esas horas negras del Jesús-Hombre-Sufriente por amor.
                    ¡ FELIZ DÍA, JESÚS VIVE Y YO LO CREO Y LO PROCLAMO !
                                                                Martes. Marzo 27 de 2018
J. RUIZ

lunes, 26 de marzo de 2018

UN TIEMPITO PARA DIOS Y SU PALABRA


   "...Seis días antes de la Pascua, Jesús se fue a Betania, donde estaba Lázaro, a quien Jesús había resucitado de entre los muertos. Le dieron allí una cena. Marta servía y Lázaro era uno de los que estaban con él a la mesa. Entonces María, tomando una libra de perfume de nardo puro, muy caro, ungió los pies de Jesús y los secó con sus cabellos. Y la casa se llenó del olor del perfume. Dice Judas Iscariote, uno de los discípulos, el que lo había de entregar: ¿Por qué no se ha vendido este perfume por trescientos denarios y se ha dado a los pobres? Pero no decía esto porque le preocuparan los pobres, sino porque era ladrón, y como tenía la bolsa, se llevaba lo que echaban en ella. Jesús dijo: Déjala, que lo guarde para el día de mi sepultura. Porque pobres siempre tendréis con vosotros; pero a mí no siempre tendréis. Gran número de judíos supieron que Jesús estaba allí y fueron, no sólo por Jesús, sino también por ver a Lázaro, a quien había resucitado de entre los muertos. Los sumos sacerdotes decidieron dar muerte también a Lázaro, porque a causa de él muchos judíos se les iban y creían en Jesús".
                                      Juan 12, 1-11
      Un acto de amor inmenso y una burda traición.- Es lo que nos cuenta Juan en su Evangelio de hoy. Una mujer - siempre ellas primeras en la bondad.- talvez con todos sus ahorros, consigue un frasco del perfume más costoso para lavar los pies cansados de Jesús, para luego secarlos con sus largos cabellos, dejando para la posteridad un ejemplo del más sincero amor. Mientras tanto Judas, al ver lo que él considera un despilfarro inútil, dice que era mejor haber dado ese dinero para los pobres. Y siempre será así: una locura por amor no la entiende sino quien ama y el que es amado. En el corazón de la mujer no había sino amor y agradecimiento, mientras que el de Judas rebosaba de resentimiento, ya que lo que decía no era por sentimientos verdaderos de amor a los pobres, sino porque le quitaban la oportunidad de lucrarse del valor del perfume. Escojamos nosotros a quién tratar de imitar: a María del amor sincero o al Judas de la traición artera.
Propósito: Hoy recordaré que "a los pobres siempre los tendremos con nosotros" y con ellos la oportunidad de ser "perfume" para sus pies cansados de todos los caminos, como los de Jesús.
                   ¡ FELIZ DÍA, JESÚS VIVE Y YO LO CREO Y LO PROCLAMO !
                                                                Lunes. Marzo 26 de 2018
J. RUIZ

domingo, 25 de marzo de 2018

UN TIEMPITO PARA DIOS Y SU PALABRA


   "...Faltaban dos días para la Pascua y los Ázimos. Los sumos sacerdotes y los escribas buscaban cómo prenderle con engaño y matarle. Pues decían: Durante la fiesta no, no sea que haya alboroto del pueblo. Estando él en Betania, en casa de Simón el leproso, recostado a la mesa, vino una mujer que traía un frasco de alabastro con perfume puro de nardo, de mucho precio; quebró el frasco y lo derramó sobre su cabeza. Había algunos que se decían entre sí indignados: ¿Para qué este despilfarro de perfume? Se podía haber vendido este perfume por más de trescientos denarios y habérselo dado a los pobres. Y refunfuñaban contra ella. Mas Jesús dijo: Dejadla. ¿Por qué la molestáis? Ha hecho una obra buena en mí. Porque pobres tendréis siempre con vosotros y podréis hacerles bien cuando queráis; pero a mí no me tendréis siempre. Ha hecho lo que ha podido. Se ha anticipado a embalsamar mi cuerpo para la sepultura. Yo os aseguro: dondequiera que se proclame la Buena Nueva, en el mundo entero, se hablará también de lo que ésta ha hecho para memoria suya. Entonces, Judas Iscariote, uno de los Doce, se fue donde los sumos sacerdotes para entregárselo. Al oírlo ellos, se alegraron y prometieron darle dinero. Y él andaba buscando cómo le entregaría en momento oportuno. El primer día de los Ázimos, cuando se sacrificaba el cordero pascual, le dicen sus discípulos: ¿Dónde quieres que vayamos a hacer los preparativos para que comas el cordero de Pascua? Entonces, envía a dos de sus discípulos y les dice: Id a la ciudad; os saldrá al encuentro un hombre llevando un cántaro de agua; seguidle y allí donde entre, decid al dueño de la casa: El Maestro dice: ¿Dónde está mi sala, donde pueda comer la Pascua con mis discípulos? El os enseñará en el piso superior una sala grande, ya dispuesta y preparada; haced allí los preparativos para nosotros."
                                                                                                        Marcos 14, 1-15, 47

      Domingo de Ramos, Domingo de Pasión. Comienza la Semana mayor de la Religión Cristiana.- En ella se conmemoran los acontecimientos más significativos del comienzo de nuestra Religión. En ella ocurren los hechos más misteriosos, más maravillosos y más grandes de toda la historia del hombre: un Dios que, sólo por amor, se hace hombre, tomando todas las debilidades que lo acongojan durante su vida, únicamente para devolvernos la vida sin término que habíamos perdido por nuestras culpas, y para la cual habíamos sido creados por la bondad infinita de ese Dios Misericordioso. Entrando a la ciudad aclamado como Rey por el pueblo que espera de él la liberación; vituperado y acusado falsamente por los poderes establecidos hasta ser condenado, prácticamente sin juicio, a ser clavado ominosamente en una cruz de madera; negado por sus mismos amigos y traicionado hipócritamente por uno de ellos. Pero todo para cumplir la promesa divina de acuerdo con las profecías, y levantarse luego, triunfante de la muerte para establecer su Reino de paz y de justicia en el que sólo circula la moneda del amor y del servicio a los demás. Tomemos conciencia de ello y que esta semana sea la de nuestra conversión a una vida en la que las Palabras de Jesús sean una alegre y maravillosa realidad.
Propósito: Hoy meditaré con conciencia sobre la Pasión de Jesucristo que nos presenta Marcos en la Santa Misa.
                        ¡ FELIZ DIA, JESÚS VIVE Y YO LO CREO Y LO PROCLAMO !
                                                                 Domingo. Marzo 25 de 2018
J. RUIZ